
La primera ‘comunidad’ de tutores MIR nace peleando por méritos y tiempo
La vocal de Atención Primaria del Colegio de Médicos de Málaga, María Dolores Padial.
María Dolores Padial no se olvida de su tutor MIR. «Hace ya 27 o 28 años que hice la residencia, pero todavía le guardo un cariño especial. Es más, mantenemos hasta la relación», ha compartido la especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y actual directora del malagueño centro de salud El Cónsul. Y es que esta figura marca los primeros pasos de los facultativos del mañana. De ella, aprenden técnicas y procedimientos, pero también los valores que aplicarán durante el ejercicio de la profesión. «Un tutor implicado te hace crecer no solo a nivel laboral, sino también como persona», ha incidido la sanitaria. Una huella difícil de borrar y que el Colegio Oficial de Médicos de Málaga quiere recordar desde el reconocimiento del ‘guía’ del médico en formación, incluidos su tiempo y su mérito.
De esta impronta nace el proyecto ‘La huella del tutor’. Una iniciativa con la que la entidad colegial busca visibilizar, reconocer y poner en valor la labor de los tutores de los médicos camino de la especialización. No solo como supervisor clínico, sino como acompañante del residente en el plano competencial y ético. «Se trata de una figura primordial para garantizar la calidad del Sistema Nacional de Salud (SNS)», ha apuntado Padial, principal impulsora de la propuesta y vocal de Atención Primaria en la entidad colegial andaluza, a Redacción Médica.
‘La huella del tutor’ acercará este perfil sanitario a través de la formación. Así, se pretenden organizar distintos encuentros y espacios instructivos para mejorar la práctica docente. Una serie de reuniones y actividades que reforzarán «la identidad y orgullo de ser tutor» desde el intercambio de experiencias y buenas prácticas. Actuación que complementarán con acciones de comunicación, con el objetivo de dar voz a estos profesionales -también a sus residentes- y reivindicar su posición ante las Administraciones.
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El proyecto se desarrollará a lo largo de 2026, en torno al Colegio Oficial de Médicos de Málaga. Las jornadas orquestadas estarán destinadas a los tutores MIR, pero también a todos aquellos colegiados interesados en unirse a este colectivo. «Buscamos un efecto llamada. En el momento en el que se visibiliza una forma de trabajar, hay otros compañeros que se animan», ha indicado Padial. «Queremos crear una comunidad activa de tutores», ha añadido.
Camino hacia una mejor tutorización del residente
La especialista de Medicina Familiar y Comunitaria ha reconocido que no siempre es fácil encontrar médicos que deseen asumir funciones de tutorización de residentes. La presión asistencial a la que se ven sometidos los distintos servicios hace que muchos facultativos no se sientan capacitados para sumarse al acompañamiento MIR. Y es que el tutor necesita tiempo. Horas para dedicar a la supervisión de sus ‘alumnos’ y su propia actualización formativa, con la misión de transmitir nociones y contenidos novedosos a los futuros profesionales. Espacio temporal del que no suelen gozar durante su jornada laboral.
En este sentido, Padial ha demandado la necesidad de blindar el tiempo de formación de los tutores MIR. «Hay que hacer una normativa que legisle de manera clara el tiempo que debe dedicar el profesional a la tutorización», ha puntualizado. Una petición que se une a la reclamación de los principales representantes de los residentes, que abogan por una mayor dedicación por parte de sus supervisores.
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Asimismo, la vocal del ente colegial ha destacado que el tutor debe contar con algún tipo de reconocimiento por realizar estas funciones. «Que repercuta a nivel de méritos en procesos de oposición o traslado», ha compartido. Y es que, bajo su prisma, esta figura está poco valorado a nivel curricular.
Expansión fuera de Málaga
El proyecto en pro de la dignificación de la figura del tutor estará centrado en la provincia de Málaga. Sin embargo, sus creadores no descartan que pueda alcanzar otras ubicaciones de Andalucía. Incluso, del resto de España. «Nosotros estamos a su entera disposición por si quieren ponerlo en práctica en otros colegios profesionales», ha revelado Padial. «Al final, lo que queremos es que esta figura crezca», ha agregado.
La médica de Familia se posiciona como una fiel defensora de los beneficios de la tutorización. No solo para el residente, sino también para el propio especialista. «Un MIR es como un soplo de aire fresco que te da la profesión. Te mantiene actualizado y con ilusión, además de darte otra visión, lo cual es enriquecedor», ha explicado Padial, quien también es tutora. Una simbiosis que marca a ambos sanitarios y deja una huella que rara vez cae en las sombras de la memoria.
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Fuente: La primera ‘comunidad’ de tutores MIR nace peleando por méritos y tiempo