Mónica García avisa que, si no sale el Estatuto Marco, la única mejora de condiciones la tendrán los residentes

J. L. G.
En un Pleno del Senado marcado este martes por la situación de crisis humanitaria y migratoria en Ceuta, varios ministros del Gobierno han intervenido en la Cámara Alta para responder a preguntas de los senadores. La ministra de Sanidad, Mónica García, también ha acudido para contestar a una pregunta y a una interpelación de dos miembros del Grupo Parlamentario Popular, que han centrado sus discursos en la situación sanitaria ceutí y el proyecto que tiene movilizado al colectivo médico: el anteproyecto de Ley del Estatuto Marco de los profesionales sanitarios del Sistema Nacional de Salud (SNS).

“Va a llegar un momento que el trabajo del ministerio en la mejora de las condiciones laborales se va a ver materializado en una mejora de las condiciones de los residentes y no de los adjuntos”, ha reprochado a la senadora popular, Rosa María Romero Sánchez.

Mónica García: “Hemos hecho todo lo posible para poner la primera piedra para mejorar las condiciones de los profesionales”

También ha recordado a los senadores de este partido que “deberían estar contentos” de tener el texto del anteproyecto de Estatuto marco “encima de la mesa de sus despachos” y que, si sigue habiendo profesionales que hacen 60 horas a la semana es porque sigue en vigor la anterior ley, de 2003. A su vez, ha vuelto a mencionar la responsabilidad de las comunidades autónomas sobre la regulación de las condiciones laborales de los profesionales sanitarios que ejercen en sus respectivos sistemas de salud. “Han hecho dejación de responsabilidad y funciones a la hora de cuidar a sus profesionales”, ha aseverado.

Por todo ello, la ministra ha concluido que “a las comunidades autónomas no les gusta cambiar las condiciones de sus profesionales”. Mientras que, mediante la aprobación del real decreto 11/48 de los residentes, que el Gobierno tramitará por esta vía salvando los cauces parlamentarios, se contempla la reducción en un 30% de las horas de guardia hasta un máximo de 17 horas semanales, con un número que no podrá superar las 4 guardias mensuales.

“Llegamos y hemos querido cambiar esas guardias, porque las he sufrido en mis carnes. He sufrido precariedad y el burnout de los profesionales”, ha expresado ante el hemiciclo. Aunque también ha deslizado un mensaje de balance en el que, si bien pide que los parlamentarios tramiten el Estatuto Marco, reconoce que están en pleno final de la legislatura: “Hemos hecho todo lo posible para poner la primera piedra para mejorar las condiciones de los profesionales”.

Balance en el ministerio y Ceuta

La interpelación que ha preparado la senadora Romero ha dado pie a García a hacer balance de los tres años que lleva gestionando la cartera de Sanidad. Una intervención basada en poner de relieve la hiperactividad ministerial respecto a anteriores ministros en el mismo cargo: en este tiempo, ha asegurado la ministra, han llevado más iniciativas que en los 8 años anteriores que gobernó el PP en la etapa de Mariano Rajoy.

Asimismo, se han multiplicado “por 1.000” las transferencias finalistas centradas en tres ejes: atención primaria, salud mental y digitalización del sistema sanitario; han aumentado en un 50% las plazas de formación sanitaria especializada y un 100% en el caso de las específicas de salud mental. O, en ese repaso, ha añadido los 120 acuerdos alcanzados en el Consejo Interterritorial del SNS, “más que nunca en su historia”.

Pero a la ministra le había preguntado previamente el senador del PP, Abdelhakim Abdeselam Al Lal si pensaba declarar Ceuta zona de difícil cobertura sanitaria debido a la situación que vive la ciudad autónoma. A lo que García le ha contestado que no ha habido “en ningún momento” una alteración en la asistencia sanitaria a los ceutíes, ni se han suspendido cirugías ni consultas. Por lo que se ha mantenido en su línea y ha vuelto a afirmar que la sanidad de Ceuta “no está colapsada”, además de actualizar los datos de ocupación de camas hospitalarias, con 104 pacientes ingresados, de los cuales 13 son migrantes.



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