
Revalorizar las especialidades MIR, el gran reto para equilibrar el sistema sanitario
Anuario iSanidad 2025
Marta Novo, directora de MIR Asturias
España está inmersa en una transformación demográfica acelerada que modificará sustancialmente la planificación sanitaria para las próximas décadas. Según las Proyecciones de Población 2024–2074 del Instituto Nacional de Estadística (INE), la proporción de personas de 65 años o más se sitúa hoy en el 20,4% y se espera que avance hasta el 30,5% en 2055.
Este envejecimiento acelerado de la población española conduce hacia una atención sanitaria en la que la cronicidad, la dependencia y las patologías asociadas tendrán una mayor relevancia. También obligará a cambios profundos en las prioridades sociales y sanitarias, que nos permitan enfrentarnos a los retos de una población envejecida y con una utilización intensiva de recursos sanitarios.


Sin embargo, las necesidades de profesionales y del Sistema Nacional de Salud (SNS) no son un reflejo de las preferencias de los alumnos de medicina al elegir especialidad tras el examen MIR. Los estudiantes con mejores puntuaciones siguen decantándose en primer lugar por especialidades como dermatología, cirugía plástica, cardiología y oftalmología, que tienen una alta demanda en la medicina privada y que agotan las plazas con los primeros números de orden.
El envejecimiento acelerado de la población española conduce hacia una atención sanitaria en la que la cronicidad, la dependencia y las patologías asociadas tendrán una mayor relevancia
Medicina familiar y comunitaria, puerta de entrada al sistema sanitario, pieza crucial en la prevención y tratamiento de las enfermedades crónicas, y la especialidad con mayor peso relativo, con un 27% de las plazas ofertadas, ha presentado numerosas vacantes sin cubrir en las adjudicaciones de los últimos años. Aunque en 2025 se cubrieron todas, el déficit acumulado y su distribución territorial evidencian el poco atractivo que posee para los nuevos residentes.
La especialidad de geriatría, que desempeña un papel central ante los retos del envejecimiento poblacional, también se encuentra infradotada. Los geriatras continúan reclamando un aumento sustancial de especialistas para cubrir las necesidades derivadas del aumento de la cronicidad y la dependencia y poder paliar así el acceso desigual a los servicios de Geriatría del SNS.
Este desajuste estructural —unas preferencias concentradas en unas pocas especialidades muy solicitadas frente a las necesidades crecientes en medicina comunitaria, medicina interna, geriatría, rehabilitación y cuidados paliativos— no se resolverá únicamente mediante un aumento de las plazas disponibles en las futuras convocatorias MIR.
La especialidad de geriatría, que desempeña un papel central ante los retos del envejecimiento poblacional, también se encuentra infradotada
Tanto la universidad como la administración sanitaria y los centros de preparación del examen MIR debemos actuar de forma coordinada sobre los factores determinantes en la elección de las especialidades: información vocacional, condiciones laborales, desarrollo profesional y reputación social.
Para intentar paliar ese desajuste serían imprescindibles una serie de medidas que revaloricen las especialidades que sostienen la equidad y la eficiencia del sistema sanitario. El programa formativo de grado podría incorporar itinerarios docentes tempranos en envejecimiento, cronicidad y dependencia; rotaciones atractivas y tutorizadas en geriatría, atención primaria y centros sociosanitarios; y mentorización con referentes clínicos y académicos que favorezcan la investigación, potencien la innovación organizativa (modelos comunitarios, hospitalización a domicilio…) e incentiven el liderazgo en estas áreas.
En cuanto al entorno laboral se podría mejorar la estabilidad contractual, la carga asistencial y la conciliación en las especialidades deficitarias; así como reconocer la complejidad y el valor añadido del manejo integral de los pacientes crónicos y geriátricos: carrera profesional e incentivos ligados a calidad y continuidad de la práctica clínica, tiempo protegido para docencia e investigación, etc.
Es fundamental apoyar la investigación clínica y la innovación organizativa en primaria y geriatría, mejorar el entorno laboral y potenciar una narrativa profesional que reconozca y prestigie su impacto social
En el ámbito de la planificación sanitaria se podrían alinear la oferta total de plazas y especialidades MIR con las proyecciones de población, edad y distribución geográfica por comunidad autónoma; además de monitorizar los principales indicadores de calidad asistencial: listas de espera, accesibilidad territorial o morbimortalidad.
Tampoco nos olvidemos del papel que desempeñan los centros como MIR Asturias. Somos el último eslabón de los estudiantes antes de la selección de plaza y jugamos un papel relevante no solo en la preparación del examen, sino en el acompañamiento desde la experiencia y la transparencia a la hora de la elección de especialidades.
Enfrentarnos a este desequilibrio entre las necesidades del SNS y las preferencias de selección de las plazas MIR no supone desincentivar vocaciones, sino que pasa por potenciar y hacer más atractivas las especialidades clave para la sostenibilidad del sistema. Para lograrlo, es fundamental apoyar la investigación clínica y la innovación organizativa en primaria y geriatría, mejorar el entorno laboral y potenciar una narrativa profesional que reconozca y prestigie su impacto social
Fuente: Revalorizar las especialidades MIR, el gran reto para equilibrar el sistema sanitario