
Las universidades de Medicina y las CCAA participan en el plan de Sanidad para reforzar las medidas de seguridad del MIR
Hace unas semanas, el Ministerio de Sanidad rechazó someter la convocatoria MIR 2026 a una auditoría interna, a pesar de las quejas de los opositores a la gestión del examen y las acusaciones de posibles episodios de copia. El departamento mantiene una plena confianza en el sistema.
No obstante, tras pillar a un aspirante copiando con unas gafas de Inteligencia Artificial en Santiago de Compostela, aclaró que se pondrá en marcha un protocolo para reforzar la seguridad y, así, evitar posibles errores en los futuros exámenes. Este nuevo plan, dotado con 10,2 millones de euros, no sólo se ha quedado en palabras: ya se ha empezado a tramitar.
Según ha podido saber este periódico, Miguel Ángel Máñez, nuevo director de Ordenación Profesional, está teniendo conversaciones con varias facultades de Medicina y con las comunidades autónomas para endurecer las disposiciones de uso de dispositivos digitales (gafas o relojes de IA) durante las pruebas y también aumentar el número de vocales e interventores presentes en las sedes.

Además, en este nuevo protocolo tienen mucho que decir otros ministerios. Por eso, Máñez ha implicado en las decisiones a otros departamentos con los que recientemente ha tenido reuniones, según confirman fuentes conocedoras del asunto.
Todo esto llega después de la reunión que la Asociación MIR mantuvo hace unas semanas con el equipo de Mónica García, tras la cadena de problemas que ha rodeado al examen de este año. Entre ellos destacan la dimisión en bloque del comité de expertos que elabora las preguntas, el retraso en la publicación de las listas de admitidos o las denuncias sobre la baja calidad del examen.
En la cita, el Ministerio también se comprometió con la institución a mejorar los procesos administrativos relacionados con las listas y la baremación académica. Este último punto también ha despertado el malestar de los opositores en esta convocatoria ya que muchos denuncian que su expediente sigue mal baremado.
De esta manera, aunque no se han detallado los protocolos que se van a seguir, el departamento de Ordenación Profesional tendrá una reunión con la Asociación MIR en las próximas semanas para ponerles al día de los últimos avances de dicho protocolo.
Condiciones laborales
Otra de las medidas que está llevando a cabo el Ministerio es la reforma para limitar las jornadas laborales de los residentes. Así, los de Mónica García han sacado del cajón un Real Decreto que data del 2006.
Con todo, el Ministerio actualmente está redactando el borrador definitivo tras cerrarse el periodo de consulta pública previa.
La Asociación MIR hizo una serie de aportaciones durante el proceso de consulta pública. Entre ellas se contempla establecer una jornada ordinaria de 35 horas semanales o limitar las guardias presenciales a un máximo de cuatro al mes para no superar el anual de horas trabajadas por normativa europea.
La institución pide también avanzar hacia un modelo retributivo que reduzca la dependencia económica de «la explotación de las guardias», así como reforzar el reconocimiento económico de tutores y colaboradores docentes y garantizar tiempo formativo protegido, proponiendo al menos siete horas semanales dedicadas a formación.
Ya en su momento, Sanidad aclaró a la Asociación MIR que estaban estudiando distintas vías para mejorar la retribución de los residentes, incluyendo la posibilidad de desarrollar complementos formativos de carácter estatal, aunque parte de estas competencias dependen de las comunidades autónomas. No obstante, todo esto se podrá comprobar cuando el texto esté finalmente redactado.