
Las redes sociales realizan la “autopsia del MIR 2026”: estas son las preguntas más comentadas
Horas después de finalizar el examen MIR, las redes sociales se convierten en un espacio de análisis casi quirúrgico de las preguntas, con docentes y especialistas desmenuzando el contenido por áreas y especialidades. Cardiólogos, traumatólogos y otros expertos comparten impresiones, detectan clásicos recurrentes, señalan trampas conceptuales y valoran el nivel real de la prueba, ofreciendo una primera lectura que sirve tanto para contextualizar el examen como para entender hacia dónde evoluciona el MIR.
No ha sido una sorpresa. Cardiología ha vuelto a liderar un año más el número de presuntas en el examen MIR. En la red social X, Felipe Díez del Hoyo, cardiólogo intervencionista del Hospital 12 de Octubre y coordinador de Cardiología en la Academia CTO, ha destacado el peso y el nivel del bloque cardiovascular en el examen a los aspirantes a residentes, con alrededor de 20 preguntas (en torno al 10% del examen) y una distribución que, a su juicio, refleja una cardiología plenamente actualizada.
Díez del Hoyo apunta a una dificultad media-alta, con un núcleo de preguntas de alto nivel y otras muchas asequibles pero que exigían razonamiento y conocimientos sólidos, especialmente en cardiopatía isquémica, arritmias, enfermedad arterial o insuficiencia cardiaca aguda. En ese contexto, valoró el examen como un “buen MIR de cardio”, lejos de enfoques obsoletos y alineado con la práctica clínica real.

Una de las preguntas más “interesantes” es la pregunta 123. Díez del Hoyo recordó que el pericardio es un clásico recurrente en el MIR y explica en una de sus publicaciones el razonamiento detrás del taponamiento cardiaco. Explica que este cuadro produce un shock obstructivo, puede cursar con colapso de la aurícula derecha (la cavidad de menor presión) y, en situaciones extremas, desencadenar una parada cardiorrespiratoria, habitualmente con disociación electromecánica. El punto más confuso del enunciado, según indica, estaba en la opción que hacía referencia a la variación de las velocidades de llenado mitral y tricuspídeo con la inspiración, ya que el dato correcto es precisamente el contrario al planteado. Una trampa conceptual que obligaba a conocer bien la fisiopatología del taponamiento más allá de memorizar listados.
Otro experto que ha pasado parte de la noche analizando quirúrgicamente las preguntas del MIR ha sido Alfonso Prada, traumatólogo y profesor de la Academia CTO. En redes ha valorado de forma positiva esta edición del examen MIR, que define como “agradecido” y basado en conceptos clásicos y muy trabajados en el estudio continuado. En ese contexto, señalaba la pregunta 89 como una de las “algo más exigentes”, no por su rareza sino por la necesidad de interpretar correctamente el cuadro clínico. El enunciado describía a un paciente joven y deportista, corredor habitual, con dolor de carácter mecánico que empeoraba con la carrera y al subir o bajar escaleras, y con dolor localizado a la palpación en el epicóndilo femoral lateral. Para Prada, se trataba de un ejemplo claro de lesión por sobrecarga, un perfil muy reconocible para quienes habían interiorizado los patrones clínicos más frecuentes en Traumatología.

Por otro lado, el docente recordó que la pregunta 91 correspondía a un clásico del MIR, ya planteado en convocatorias anteriores y recogido en los desgloses. En ella se insistía en que la luxación de cadera constituye una urgencia absoluta, ya que su reducción debe realizarse en menos de seis horas para disminuir de forma significativa el riesgo de necrosis avascular y de lesiones condrales, con la consiguiente aparición de artrosis a largo plazo. Aunque existen otras situaciones traumatológicas que requieren una actuación rápida, Prada subrayó que ninguna exige una intervención tan inmediata como la luxación de cadera, un mensaje que el examen volvió a reforzar este año.

Pero como apunta Inés Marsal, Residente de Cardiología en el HUCA en su cuenta de X, la verdadera ganadora del MIR 2026 ha sido la estenosis aórtica.
Y es que, como cada año, el examen no termina cuando se entrega la hoja de respuestas. En las horas y días posteriores, son muchos los especialistas que revisan pregunta a pregunta su área de conocimiento, explican el razonamiento clínico que había detrás de cada opción y ponen el foco en los temas que el MIR sigue considerando clave. Un análisis colectivo que confirma que el examen se juega también después, en la conversación profesional que ayuda a interpretar qué ha querido preguntar y exigir el examen MIR en cada especialidad.
*Los contenidos de ConSalud están elaborados por periodistas
especializados en salud y avalados por un comité de expertos de primer nivel. No
obstante, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea
consultada con un profesional del ámbito sanitario.
Fuente: Las redes sociales realizan la “autopsia del MIR 2026”: estas son las preguntas más comentadas