
Los MIR convocarán una huelga indefinida en septiembre si no hay «cambios reales» en sus condiciones laborales
Los MIR continúan con sus amenazas. Como ya adelantaron hace un mes, irán a la huelga. Los paros serán indefinidos a partir de septiembre si no hay «cambios reales» en sus condiciones laborales. Así, lo advierte la Asociación MIR (AME) en un comunicado.
Tras meses de movilizaciones, concentraciones y jornadas de huelga sin avances suficientes en las principales reivindicaciones del colectivo, la asociación anuncia su intención de promover una huelga indefinida si no se producen medidas reales, verificables y estructurales por parte de las administraciones.
Desde AME denuncian que el sistema sanitario español continúa funcionando gracias al sobreesfuerzo constante de miles de médicos residentes «sometidos a jornadas excesivas, sobrecarga asistencial, dependencia estructural de las guardias y una pérdida progresiva de calidad formativa y poder adquisitivo».

“La realidad es evidente. En muchos hospitales, gran parte de la actividad asistencial depende de la voluntariedad y de profesionales que llegan a realizar semanalmente jornadas de 80 o incluso 90 horas. Ninguna empresa privada sostendría su funcionamiento sobre este nivel de sobreesfuerzo sin asumir responsabilidades directas”, señala la asociación.
Con todo, AME insiste en que el problema trasciende el ámbito laboral y afecta directamente a la seguridad clínica, la calidad asistencial y la sostenibilidad del propio sistema sanitario. E incluso, también afecta a la salud de los propios profesionales sanitarios.
Mejoras laborales
Cabe destacar que el pasado mes de diciembre el Ministerio de Sanidad inició la reforma inició la reforma del Real Decreto 1146/2006, que regula la relación laboral del personal en Formación Sanitaria Especializada (FSE), para limitar sus jornadas.
Después de esto, la Asociación tuvo una reunión con el nuevo director de Ordenación Profesional, Miguel Ángel Máñez, donde expusieron sus reivindicaciones.
Entre las principales demandas del colectivo (que también se presentaron en el periodo de consulta pública) está la de establecer una jornada ordinaria de 35 horas semanales o limitar las guardias presenciales a un máximo de cuatro al mes para no superar el anual de horas trabajadas fijado por la normativa europea.
Por otro lado, reclaman un registro real y transparente del tiempo de trabajo; la mejora del salario base y la homogeneización retributiva entre comunidades autónomas. Piden también avanzar hacia un modelo retributivo que reduzca la dependencia económica de la «explotación de las guardias», así como reforzar el reconocimiento económico de tutores y colaboradores docentes.
Y una supervisión clínica real y garantizada, especialmente en los servicios de Urgencias; la mejora de las condiciones de descanso, conciliación y libranza postguardia y el reconocimiento institucional y profesional del colectivo MIR.
En cuanto a la homogeneización retributiva por comunidades, el Ministerio (durante la reunión con la AME) ya avisó que estaban estudiando distintas vías para mejorar la retribución de los residentes, incluyendo la posibilidad de desarrollar complementos formativos de carácter estatal, aunque parte de estas competencias dependen de las regiones.
Asimismo, la Asociación MIR España ha mostrado su preocupación por la postura de determinadas entidades y organizaciones que, según afirman, “han optado por cuestionar o debilitar movilizaciones legítimas del colectivo médico en lugar de defender de manera firme sus condiciones laborales y profesionales”.
Por ello, anuncia que reevaluará sus relaciones institucionales y futuras líneas de colaboración con aquellas organizaciones cuyos posicionamientos consideren contrarios a los intereses de los médicos residentes y del conjunto de la profesión médica.
“Ya no bastan declaraciones simbólicas ni medidas parciales. Los MIR necesitamos cambios reales, estructurales y valientes”.
«Cuidar a quienes sostienen el sistema sanitario no puede seguir dependiendo del sacrificio constante de sus profesionales. Y porque ningún sistema sanitario puede construirse sobre el agotamiento permanente de quienes lo mantienen cada día en funcionamiento», concluye la asociación.